Brasil aplicó una sobretasa del 55% sobre la carne bovina exportada a China a partir de hoy, elevando la tarifa total del 12% al 67%. Esta medida, anunciada por el gobierno brasileño, busca regular la demanda china y evitar un exceso de oferta en el mercado. La cuota máxima de exportación está establecida en 1,106 millones de toneladas, lo cual se ha agotado.

El aumento de la tarifa se produce en un contexto de creciente competencia en el mercado internacional de carne. Mientras las marcas brasileñas buscan expandirse en China, las empresas chinas, por su parte, están reduciendo su capacidad de producción automotriz y, al mismo tiempo, aumentando su presencia en el mercado brasileño. Esta dinámica ha generado una presión sobre las exportaciones brasileñas de carne, lo que ha llevado al gobierno a tomar esta medida para proteger a los productores locales.

La decisión refleja una estrategia para equilibrar la oferta y la demanda en el mercado asiático, donde la China ha sido un importante comprador de carne bovina brasileña. El gobierno busca negociar una cuota adicional para mantener el flujo de exportaciones, pero hasta ahora no ha logrado un acuerdo. Esta situación pone de manifiesto las complejidades de las relaciones comerciales entre Brasil y China, donde la competencia y la cooperación coexisten.